Embarazo y Parto de la yegua: menos es más

VIDA Y REPRODUCCIÓN

Embarazo y parto de la yegua: menos es más

Calma. Silencio. Confianza.

El embarazo y el parto de una yegua no son un espectáculo. Son un acto profundamente biológico. Íntimo. Sagrado.

Y, sin embargo, demasiadas veces lo convertimos en intervención, en prisas, en manos que estiran cuando nadie lo ha pedido.

Hoy quiero hablar de los partos normales. De los que fluyen. De los que solo necesitan observación y respeto.

En resumen

  • 🐴 El parto normal requiere calma y mínima intervención.
  • 🤍 La oxitocina es clave: necesita seguridad y tranquilidad para liberarse.
  • ⚠️ Nunca tirar del potro sin contracción activa.
  • 🍼 El potro debe mamar calostro en las primeras horas de vida.
  • 🌿 Tras el parto: alimento de calidad, agua limpia y descanso.
Yegua en proceso de parto en ambiente tranquilo y natural
Un parto normal necesita silencio, espacio y respeto.

Las fases del parto

El parto de la yegua se divide en tres fases.

Primera fase: inquietud, sudoración leve, levantarse y tumbarse. Es la preparación. El cuello uterino se dilata.

Segunda fase: expulsión del potro. Es intensa. Rápida. Suele durar entre 15 y 30 minutos.

Tercera fase: expulsión de la placenta. Fundamental que ocurra en las siguientes horas.

Aquí entra algo esencial: la oxitocina.

La importancia de no intervenir

La oxitocina es la hormona del amor. La misma que permite el vínculo madre-cría. La misma que facilita la expulsión de la placenta.

Y la oxitocina solo fluye en calma.

Si la yegua se siente observada, presionada, invadida, esa hormona se bloquea.

He visto burradas. Gente estirando del potro cuando la yegua ni siquiera está en contracción.

Eso es peligroso.

El útero no está preparado para sostener tirones forzados fuera de su propio ritmo. Podemos provocar lesiones graves.

Muchas prácticas vienen por costumbre. Por tradición ganadera. Históricamente gestionada por hombres.

Pero quienes nunca han parido no saben lo que es estar en labor de parto.

La paz y la tranquilidad no son romanticismo. Son fisiología.

Nota importante: hablamos aquí de partos normales. Si hay complicaciones, si el potro no viene correctamente posicionado, si hay hemorragias o retención de placenta, el veterinario debe intervenir.

Pero en un parto normal, menos es más.

Las primeras horas del potro

En las primeras horas de vida, el potro debe levantarse y mamar calostro.

El calostro es su primera vacuna natural. Es inmunidad. Es protección.

Después… los dejamos en paz.

Que se conozcan. Que se huelan. Que la yegua descanse.

Podemos ofrecerle una buena ración, algo más de proteína si lo necesita, alfalfa de calidad, heno siempre a disposición y agua limpia.

Porque la salud del potro comienza en el vientre de su madre: La salud del potro comienza en el vientre de su madre .

Y la base siempre vuelve al mismo punto: el heno como pilar de la alimentación. Puedes leer más aquí: La importancia del heno en el caballo .

Mi nota personal (y mi amor por las placentas)

Soy una friki de las placentas.

Me fascinan sus formas. El dibujo de sus vasos.

Siempre me recuerdan a un árbol. Un árbol que sostiene y crece.

En mis propios embarazos, guardé mis placentas y las devolví a la Madre Tierra, plantando un árbol junto a ellas.

Me gusta pensar que la vida vuelve a la vida.

Placenta de yegua extendida mostrando forma similar a un árbol
Como un árbol que sostuvo vida.

Conclusión Kine Equus

El parto no necesita espectadores. Necesita confianza.

Intervenimos menos. Observamos más.

Porque cuando respetamos el proceso, la naturaleza sabe exactamente lo que está haciendo.

error: El contenido de Kine Equus está protegido. Gracias por respetar el trabajo y la autoría.
Scroll al inicio